sábado, 10 de marzo de 2012

El problema de las nacionalidades en la desaparición de la URSS

     La Unión Soviética se instauró sobre la base del imperio ruso, el más extenso en continuidad geográfica de la historia. Múltiples etnias, culturas y religiones asumidas con principios de vasallaje feudal que se mantuvo hasta finales del siglo XIX. La asimilación a la cultura rusa,  de forma paradójica, no produjo hasta el triunfo de la revolución soviética. Bajo la interpretación de modernidad y triunfo revolucionario se cercenó las peculiaridades de cada república o región autónoma, tanto sus raíces tradicionales como sus prácticas religiosas.
     Con la perestroika y, especialmente, la glasnot (transparencia informativa), hicieron que el proceso de recuperación de la tradición se convirtiera en movimiento nacionalista. Ante el inmovilismo oficial fueron ganando con rapidez espacio las posiciones nacionalistas. El resultado de las elecciones de 1990 dieron el triunfo a candidatos independientes en Letonia, Lituania, Estonia, Georgia, Armenia y Moldavia. La fractura del PCUS, la debilidad de Gorbachov y el surgimiento del problema nacionalista desestabilizaron definitivamente la URSS.
     La evolución de Rusia tras los mandatos presidenciales de Yeltsin, Putin y Medvedev no se ha orientado hacia una mayor democratización. Según Freedom House mantiene un indice de autoritarismo que le mantiene alejada de avances en métodos democráticos. No considera que sea el país y su prensa libres. En las elecciones presidenciales se han producido irregularidades y las manifestaciones en contra por ello se ha reproducido.
    Fuentes:
    Historia del Mundo Actual. Juan Avilés Farré e Isidro Sepulveda. Sintesis. 2010.
    www.freedomhouse.org
 

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