Sócrates fue condenado a muerte por impiedad en el 399 a. C. acusado de no creer en los dioses de la ciudad y de corromper a los jóvenes. Tras estas acusaciones se ocultaban resentimientos de diversas clases y maniobras políticas. Es posible que nos parezca un ser con una fuerza y exigencia superiores a sus propias limitaciones. Nunca escribió nada y sus enseñanzas fueron dialogadas. Su pensamiento ha sido recogido sobre todo por Platón en "Diálogos" que lo idealiza, Jenofonte en "Memorables" y "El Banquete" que da una versión de moralista y algo superficial, varias afirmaciones de Aristóteles dan una idea más objetiva, y Aristófanes en "Las Nubes" lo caricaturiza en una visión anterior a la madurez. Vivió la época de Pericles y la guerra del Peloponeso, el gobierno de los Treinta y la restauración democrática que hacia el 400-399 a. C le condenó a muerte.
El descubrimiento de la esencia del hombre
En Sócrates, nacido hacia el 470 y muerto en el 399 a. C., se aprecian dos fases en su pensamiento. Una primera, en la que frecuenta a los físicos, cuyas ideas no le satisfacen. Y una segunda, que nos es más interesante, en la que centra su interés en la problemática del hombre. Le interesa su naturaleza y su realidad última. La esencia del hombre. Llega a la conclusión que el hombre es su alma puesto que su alma es precisamente aquello que lo distingue de manera específica de cualquier otra cosa. Alma como, más o menos, nuestra razón. El alma es el yo consciente.
Si el alma es la esencia del hombre, la tarea suprema del educador será enseñar el cuidado de la propia alma, porque el cuidado de uno mismo no es el cuidado del propio cuerpo sino de la propia alma. Sócrates pensó que esta era la tarea encomendada por el Dios.
Para razonar esta tesis dice que uno es el instrumento del cual nos valemos y otro es el sujeto que se vale de dicho instrumento. El hombre se vale del propio cuerpo como de un instrumento, siendo distintos el sujeto- el hombre- y el instrumento- el cuerpo. A la pregunta de ¿qué es el hombre?, la respuesta no es su cuerpo, sino aquello que se sirve del cuerpo, el alma ("psyche", inteligencia) es la que se sirve del cuerpo. "Nos ordena conocer el alma aquel que nos advierte Conócete a ti mismo"
El nuevo significado de virtud y la nueva tabla de valores
En griego, la virtud o arete es aquello que convierte a una cosa buena y perfecta en aquello que es. La virtud del hombre no podrá ser más que lo que hace que el alma sea como debe ser, de acuerdo con su naturaleza, es decir, buena y perfecta. En esto consiste la ciencia o conocimiento según Sócrates. La virtud. Y el vicio será la privación de la ciencia o conocimiento. La ignorancia.
Lo que lleva a cabo es una revolución en la tabla de valores. Riqueza, poder, fama, salud, y otros factores semejantes no son por su naturaleza bienes en sí, sino que, si son dirigidos o se utilizan como lo exige el conocimiento, tendrán valor. En función del alma y de su arete o virtud.
Las paradojas de la ética socrática
La tesis antes expresada implicaba dos consecuencias que muy pronto fueron consideradas como paradojas pero que son muy importantes y que hay que aclarar de modo conveniente. 1) La virtud es ciencia y el vicio es ignorancia. 2) Nadie peca voluntariamente y quien hace el mal lo hace por ignorancia del bien.
Estas dos proposiciones resumen el intelectualismo socrático, en la medida en que reducen el bien moral a un hecho de conocimiento, considerando como algo imposible conocer el bien y no hacerlo. A pesar de su exageración estas poseen elementos muy importantes: 1) La poderosa carga sintética de la primera proposición pues Sócrates trata de someter la vida humana y sus valores al dominio de la razón y que las virtudes sean una forma de ciencia y del conocimiento que perfeccionan el alma. 2) Las motivaciones de la segunda proposición son más complejas pues Sócrates aprecia que el hombre por su propia naturaleza busca siempre su propio bien, y que, cuando hace el mal, en realidad no lo hace porque sea un mal, sino porque espera obtener de ello un bien. Con lo cual en última instancia es victima de su ignorancia.
Sócrates tiene toda la razón cuando afirma que la condición necesaria para hacer el bien consiste en el conocimiento, pero se equivoca, cuando considera que además de necesaria es condición suficiente. Cae en un exceso de racionalismo al no concurrir la voluntad de querer hacer el bien.
El descubrimiento socrático del concepto de libertad
Sócrates denominó autodominio (enkrateia) a la manifestación más significativa de la excelencia de la razón humana o psyche. Es el dominio de uno mismo durante los estados de placer, de dolor y de cansancio, y significa el dominio de la propia animalidad mediante la propia racionalidad. E identifica expresamente la libertad humana con este dominio racional de la animalidad. El hombre es esclavo si no sabe dominar sus propios instintos y se convierte en victima de ellos.
Estrechamente vinculado al concepto de autodominio y de libertad humana esta el concepto de autarquía, de autonomía. Dios no tiene necesidad de nada y el hombre más sabio será aquel que vence los instintos y elimina todo lo superfluo, al que le basta la razón para ser feliz. Estamos ante una nueva concepción del héroe, el que vence los enemigos interiores.
El nuevo concepto de la felicidad
En griego felicidad se dice eudaimonia, que originariamente significa haberle tocado a uno en suerte un demonio guardián bueno y favorable. Para Sócratres la felicidad no puede venir de las cosas externas o del cuerpo, sino sólo del alma, porque ésta- y sólo ésta- es la esencia del hombre. El alma es feliz cuando es virtuosa. El hombre puede ser feliz en esta vida, cualesquiera que sean las circunstancias que le toque vivir y cualquiera que sea su destino en el más allá. El hombre es el verdadero artífice de su propia felicidad o infelicidad.
La revolución de la "no violencia"
Platón pone en boca de Sócrates lo siguiente: "No se debe desertar, ni retirarse, ni abandonar el propio puesto, sino que en la guerra y ante un tribunal y en cualquier otro lugar, es preciso hacer aquello que manda la patria y la ciudad, o bien persuadirlas acerca de qué es en realidad la justicia: pero hacer uso de la violencia es cosa impía". Según Jenofonte "prefirió morir, permaneciendo fiel a las leyes, antes que vivir violándolas". No sólo teorizó sobre la no violencia, con su muerte quedó demostrada.
La teología socrática
Es en Jenofonte donde encontramos información sobre este aspecto. El razonamiento constituye la primera prueba racional de la existencia de Dios que haya llegado y servirá de base para todas las pruebas siguientes. a) Aquello que no es mero fruto del azar, sino que se ha constituido para lograr un objetivo y un fin postula una inteligencia que lo haya producido ex profeso. b) Aunque nuestra alma (inteligencia) no se vea, existe, nadie se atrevería a decir que lo que hacemos lo hacemos por puro azar, sin inteligencia. c) Es posible establecer, de acuerdo con Sócrates, sobre la base de los privilegios que posee el hombre con respecto a los demás seres, que el artífice divino se ha cuidado de él de forma totalmente peculiar.
El Dios de Sócrates es inteligencia que conoce todas las cosas sin excepción, es actividad ordenadora y providencia. Se ocupa del mundo y de los hombres en general, y también del hombre virtuoso en particular, pero no con el individuo humano en cuanto tal, esto aparecerá en el pensamiento cristiano.
El "daimonion" socrático
Entre los cargos que se formulaban contra Sócrates también se contaba el de introducir nuevos daimonia, nuevas entidades divinas. El daimonion socrático era como una voz divina que le prohibía determinadas cosas: él la interpretaba como una suerte de privilegio que lo salvo más de una vez de los peligros o experiencias negativas.
Esto precisa una serie de advertencias. En primer lugar, los daimonion no tienen nada que ver con el ámbito de las verdades filosóficas que Sócrates extrae y valida del logos.
En segundo lugar, la opción moral de fondo no la relaciona con el daimonion, que sin embargo la considera procedente de una opción divina. El daimonion le prohibía.
El ámbito del daimonion es el de los acontecimientos y el de las acciones particulares del individuo Sócrates y de su personalidad excepcional.
El método dialéctico de Sócrates y su finalidad
Los fines del método socrático son básicamente de naturaleza ética y educativa, y sólo secundaria y mediatamente, de naturaleza lógica y gnoseológica. El diálogo con Sócrates llevaba a un examen del alma y a un dar cuenta de la propia vida. Llevaba a un examen moral.
En este dar cuenta de la propia vida como objetivo específico del método dialéctico halla la verdadera razón que le costó la vida: para muchos hacer callar a Sócrates condenándolo a muerte significaba liberarse de tener que desnudar la propia alma. Pero el proceso desencadenado era irreversible. Platón pone en boca de Sócrates "Porque si pensáis, matando a hombres, impedir que alguien os eche en cara vuestro vivir no recto, no pensáis bien. No, no es este el modo de liberarse de aquéllos; ni es posible en absoluto, ni es hermoso; existe, empero, otra manera hermosísima y facilísima, no quitarle al otro la palabra, sino más bien esforzarse por ser cada vez más virtuoso y mejores".
Definida la finalidad del método socrático, debemos describir su estructura. Consta de dos momentos esenciales: la refutación y la mayéutica para lo que se valía del disfraz del "no saber" y de la temida arma de la ironía.
El no saber socrático
Los sofistas caían en la soberbia actitud del que todo lo sabe. Frente a ello, Sócrates se colocaba ante su interlocutor en situación del que no sabe y debe aprenderlo todo. Es un planteamiento de ruptura con respecto al saber de los naturalistas que se revelaba vacío, contra el de los sofistas como demasiado sabihondos, y contra el saber de los políticos por inconsistentes y nada crítico. Este saber además es frágil en comparación con el saber divino porque para Sócrates Dios es omnisciente sin restricción de ninguna clase. Es sabio el que reconoce que su sabiduría no tiene valor. Con el irónico principio del no saber se iniciaba el diálogo.
La ironía socráticaEn general ironía significa simulación. En este casoespecífico es un juego bromista, múltiple y diverso, de lasficciones y estratagemas utilizadas por Sócrates para obligar asu interlocutor a dar razón de sí mismo. Lo jocoso (irónico)está en función de un objetivo serio y por tanto siempre es metódico.A veces, Sócrates fingía adoptar como propios los métodos de su interlocutor, y más si era culto y, en particular, filósofo. A continuación los exageraba extremadamente para luego invertirlo con lógica peculiar de forma que se hiciese patente la contradicción. Por debajo de los distintos disfraces que Sócrates va
utilizando, se veía, no obstante, el no saber, la ignorancia. La refutación y la mayeútica socráticas La refutación es la fase durante la cual llevaba al interlocutor a reconocer su propia ignorancia. Obligaba a definir el tema sobre el cual versaba la indagación; después profundizaba en la definición ofrecida subrayando las carencias y contradicciones que implicaba; exhortaba a intentar una nueva definición y mediante el mismo procedimiento la criticaba y la refutaba; continuaba de este modo hasta que el interlocutor se declaraba ignorante. Platón escribió que la refutación es la mayor, es la purificación fundamental, y quien no se haya beneficiado de ella no puede ser considerado de otra forma que como impuro.
Pasamos ahora a la segunda etapa del método dialéctico. Para Sócrates, el alma solo puede alcanzar la verdad si está preñada de ella. El interlocutor o el discípulo tiene el alma encinta por la verdad y requiere una especie de comadrona espiritual que ayude a que la verdad salga a la luz. En esto consiste la mayeúutica socrática.
Sócrates y la fundación de la lógica
Durante mucho tiempo se ha sostenido que Sócrates, a través de su método, descubrió los principios fundamentales de la lógica occidental(el concepto, la inducción y la técnica de razonamiento). En la actualidad los estudiosos son más cautelosos. Desencadena el proceso que lleva al descubrimiento de la lógica pero no lo realiza de un modo reflexivo y sistemático. Preguntando “¿qué es?” aspiraba a desencadenar el proceso irónico-mayeútico y no pretendía llegar a definiciones lógicas. Abre el camino que debe llevar al descubrimiento del concepto y de la definición y, antes, al descubrimiento de la esencia platónica, pero no establece cual debe ser la estructura del concepto y la definición, instrumentos descubiertos por Platón y Aristóteles.
La inducción socrática no la identificó a nivel teórico y, por tanto, no la elaboró a nivel especulativo.
Sócrates fue una formidable mente lógica pero no llegó personalmente a elaborar una lógica en el plano técnico. En su dialéctica se halla el germen de futuros descubrimientos lógicos pero no elaborados de modo consciente y técnico.
Esto sirve de justificación del hecho por el que las distintas escuelas socráticas hayan recorrido caminos diferentes.
Conclusiones acerca de Sócrates
Sócrates aporta hallazgos y novedades pero deja abiertos una serie de problemas. El primero, su razonamiento acerca del alma exigía una profundización sobre su diferencia del cuerpo, el control que tenía sobre él, qué era el alma, su ser.
En cuanto a Dios, consigue que pierda rasgos físicos pero tampoco explica qué es y en qué se distingue de los elementos físicos.
Aunque el saber socrático no es algo vacío pues tiene como objeto la psyche y su cuidado, hay momentos en que deja la impresión de evasión o bloqueo a medio camino. Además sólo su personalidad dotaba de sentido su discurso.
Platón establece su saber indicando de modo genérico que su objetivo supremo era el bien, y a continuación intentando atribuir a este bien una dimensión ontológica, mediante la construcción de una metafísica.
La ilimitada confianza en el saber, en el logos en general, se ve duramente conmocionada por los problemáticos resultados de la mayeútica. Sólo las almas encintas pueden dar a luz la verdad. Muchos le dan de lado al logos socrático por esta razón. Y no solventa quien fecunda el alma.
El mensaje de Sócrates estuvo también condicionado por su presentación única a los atenienses cuando era un mensaje que iba mucho más allá pues era válido para todo el mundo. El considerar que la esencia del hombre reside en el alma, que la auténtica virtud está en el conocimiento o que los principios básicos de la ética consisten en el autodominio y en la libertad interior, era algo que luego llevaría a proclamar- socráticos menores y filósofos helenísticos- la autonomía del individuo como tal.
BIBLIOGRAFÍA:
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